¿Cómo lo hacen? ¿Cómo hacen los guionistas de "Modern Family" para que, capítulo tras capítulo, terminemos con la sensación de que es una auténtica obra de arte? Y es que es inevitable, no fallan. La mitad de una sexta temporada y con ganas de ver veinte más.
El de esta semana no podía ser menos…
Si hay que poner alguna pega, tengo que decir que lo de Jay con su perra me está pareciendo demasiado raro y cansino. Y es que en este capítulo pone a Stella por encima de todo y de todos.
Desde el inicio, vemos como es bastante reticente a dejar a Stella en casa de de Mitch y Cameron para comprobar que el sarpullido que le ha salido al pequeño Joe no se debe a una alergia a los perros. Pero como está claro que con Gloria no puede, termina cediendo.
Ya en la casa, Jay y Cameron luchan constantemente por el amor de Stella, comprándole complementos y otras cosas perrunas. Cameron está esplendoroso como siempre, sobre todo cuando se escusa en la supuesto amor que siente Lily por la perra y que están muy muy lejos de la realidad.
Como el sarpullidlo remite, Gloria obliga a Jay a deshacerse de Stella y vemos una despedida muy emotiva entre perra y amo (aunque a la primera no parece importarle mucho). Finalmente se descubre que el problema no es Stella sino una crema facial de Gloria. Y así termina esta trama, con frases desternillantes como “Stella se estaba comiendo la crema para salvar a Joe” o “Stella vuelve a casa como una heroína”.
Phil contrata a Andy como nuevo asistente para su inmobiliaria y hacen gala de esa afinidad que parece unirles. Además, aprovechando que Luke está últimamente más unido a sus amigos y ya no quiere hacer tantas cosas con él, Phil comienza a llevar a cabo sus ideas absurdas con Andy.
Pero cuando Luke se da cuenta de lo que está pasando se pone celoso y empieza a vigilarles muy de cerca. Finalmente explota y termina confesándole a su padre lo que siente, a lo que este responde que jamás lo sustituiría por otro.
Mientras tanto, Alex está inmersa en los preparativos de las entrevista para la universidad y Haley, para variar, no la ayuda demasiado. Esta última es la encargada de llevar a su hermana menor a una de ellas y mientras están esperando no para de contarle a una amiga por teléfono lo que hizo la noche anterior.
Aunque esto saca de quicio a Alex, termina dándole la vuelta a la tortilla. Al darse cuenta de que la entrevistadora está cansada de oír historias aburridas, decide contarle lo que le pasó a su hermana la noche anterior. ¿Conseguirá el puesto en la universidad? Me da a mí que no…
Mitch se toma unos días libres de su trabajo, en el que no se lleva muy bien con la gente, para trabajar en la oficina de su padre. Claire presume de ser la más sociable y Micht se propone serlo, consiguiendo tener una relación amistosa y un poco falsa con los trabajadores.
Al ver esto, Claire se da cuenta de que no consigue llevarse del todo bien con ellos porque, aunque su actitud es positiva, su padre siempre la manda a decirle las cosas malas a los trabajadores. Cuando está a punto de destrozar a alguien de nuevo, Mitchel vuelve a su actitud cínica y les dice todas las cosas malas a los demás.
En definitiva, ha sido otro capítulo de risas, de momentos estelares y de unos personajes que se crecen día a día. "Modern Family", señores.
El de esta semana no podía ser menos…
Obsesión perruna
Si hay que poner alguna pega, tengo que decir que lo de Jay con su perra me está pareciendo demasiado raro y cansino. Y es que en este capítulo pone a Stella por encima de todo y de todos.
Desde el inicio, vemos como es bastante reticente a dejar a Stella en casa de de Mitch y Cameron para comprobar que el sarpullido que le ha salido al pequeño Joe no se debe a una alergia a los perros. Pero como está claro que con Gloria no puede, termina cediendo.
Ya en la casa, Jay y Cameron luchan constantemente por el amor de Stella, comprándole complementos y otras cosas perrunas. Cameron está esplendoroso como siempre, sobre todo cuando se escusa en la supuesto amor que siente Lily por la perra y que están muy muy lejos de la realidad.
Como el sarpullidlo remite, Gloria obliga a Jay a deshacerse de Stella y vemos una despedida muy emotiva entre perra y amo (aunque a la primera no parece importarle mucho). Finalmente se descubre que el problema no es Stella sino una crema facial de Gloria. Y así termina esta trama, con frases desternillantes como “Stella se estaba comiendo la crema para salvar a Joe” o “Stella vuelve a casa como una heroína”.
Devuélveme a mi padre
Phil contrata a Andy como nuevo asistente para su inmobiliaria y hacen gala de esa afinidad que parece unirles. Además, aprovechando que Luke está últimamente más unido a sus amigos y ya no quiere hacer tantas cosas con él, Phil comienza a llevar a cabo sus ideas absurdas con Andy.
Pero cuando Luke se da cuenta de lo que está pasando se pone celoso y empieza a vigilarles muy de cerca. Finalmente explota y termina confesándole a su padre lo que siente, a lo que este responde que jamás lo sustituiría por otro.
Mientras tanto, Alex está inmersa en los preparativos de las entrevista para la universidad y Haley, para variar, no la ayuda demasiado. Esta última es la encargada de llevar a su hermana menor a una de ellas y mientras están esperando no para de contarle a una amiga por teléfono lo que hizo la noche anterior.
Aunque esto saca de quicio a Alex, termina dándole la vuelta a la tortilla. Al darse cuenta de que la entrevistadora está cansada de oír historias aburridas, decide contarle lo que le pasó a su hermana la noche anterior. ¿Conseguirá el puesto en la universidad? Me da a mí que no…
Criticar por criticar
Mitch se toma unos días libres de su trabajo, en el que no se lleva muy bien con la gente, para trabajar en la oficina de su padre. Claire presume de ser la más sociable y Micht se propone serlo, consiguiendo tener una relación amistosa y un poco falsa con los trabajadores.
Al ver esto, Claire se da cuenta de que no consigue llevarse del todo bien con ellos porque, aunque su actitud es positiva, su padre siempre la manda a decirle las cosas malas a los trabajadores. Cuando está a punto de destrozar a alguien de nuevo, Mitchel vuelve a su actitud cínica y les dice todas las cosas malas a los demás.
En definitiva, ha sido otro capítulo de risas, de momentos estelares y de unos personajes que se crecen día a día. "Modern Family", señores.







