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25 ene 2015

2015: un año de cambios

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“Un año de cambios”. Esta es una de las frases más repetidas en el panorama actual en España. Aunque claro, se refieren más bien a un cambio social y político. Para mí, que me gusta extrapolarlo todo al terreno seriéfilo, esta frase resulta más cierta que nunca en lo que respecta a televisión, donde se han producido cambios a pasos de gigante.

Formatos más cortos


Amo series como “Girls”, no se puede hacer otra cosa más que amarlas. Resultan tan geniales e intensas que me es suficiente con doce capítulos de veinticinco minutos. No porque más capítulos serían demasiados para mí, porque podría estar viéndola durante bastante tiempo, sino porque su construcción hace que sean unas verdaderas obras maestras.


De hecho, he visto las dos últimas temporadas casi de un tirón y, sin embargo, he podido apreciar cada una de ellas como dos unidades separadas y perfectas que se centran en una serie de problemas independientes.

A algunos les puede rallar esto al principio, sobre todo porque durante los últimos diez años lo raro era encontrar alguna serie de doce capítulos, pero las formas de consumir televisión ya no son las mismas.

La mayoría de la gente joven ya no tenemos tanta paciencia. Yo tengo cero. Tienes que estar a una hora, sentado en un lugar, durante el doble del tiempo necesario gracias a la publicidad y si a esto le sumas lo fácil que es hoy día distraerse son smartphones, tablets y pcs, hay que ser un santo para ver una serie de larga duración en televisión (para el que no lo sepa, como auténtica malagueña soy muy exagerada). 

Nuevas plataformas


Esto último ha llevado al auge del plataformas de Pay Per View o Video on Demand, que hasta están llegando a España. Aunque sin duda es mucho más reconocible el caso de EEUU, donde el tipo de empresas que ofrecen estos servicios, están produciendo su propia oferta televisiva como si fueran una cadena de pago.

Aquí declaro mi amor también por "House of Cards" de Netflix, amor del bueno. Sin duda sus productores han sabido invertir en ella, porque no se han dedicado a contratar a actores de segunda fila sino grandes iconos cinematográficos. Su calidad ha quedado demostrada y no solo por los premios que ha ganado. 


Ahora Amazon prepara otra serie dirigida nada más y nada menos que por Woody Allen y quién sabe qué más sorpresas nos esperan este año.

En España no estamos ni cerca de esto, pero por el momento nos conformamos con que algunas plataformas de pago se estén dando cuenta del potencial de las series y se estén animando a emitirla a la vez o a los pocos días de su país de origen.

29 oct 2014

El tiempo entre costuras, una aguja en un pajar

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En España no somos muy conocidos por las adaptaciones que hacemos. Normalmente salen bastante desastrosas. Sin embargo, hoy me gustaría hablar del caso de El Tiempo entre costuras, que supera a la media y que nos deja con un buen sabor de boca en materia de adaptaciones.


Para el que no lo sepa, la serie está basada en el exitoso libro homónimo de María Dueñas. En él, se cuenta la historia de Sira, una costurera que, sin comerlo ni beberlo, termina convirtiéndose en espía durante la época de la Segunda Guerra Mundial.
Comenzó a emitirse en octubre de 2013 y se despidió en enero de 2014, logrando las mejores cuotas de audiencias desde hace muchos años en Antena 3. Además, fue galardonada con bastantes premios del ámbito nacional.


No consigue hacerle sombra al libro


Sobra decir que el libro es mejor que la serie, porque ya tiene que ser el libro malo para que sea al revés. Tardé en leerlo apenas un par de tardes porque, si tengo que destacar algo de él, es el dinamismo de la narración.

Prácticamente, al estar narrado en primera persona, es como si una amiga te estuviera contando una historia que le ocurrió. Los meses pasan en muy pocas páginas, sin echar de menos explicaciones sobre lo ocurrido en dichos periodos de tiempo. Desde luego, es un libro que merece la pena leer.

Este dinamismo es precisamente lo que le falta a la serie. La historia es mucho más pausada y para los que hemos leído el libro, es algo realmente molesto. Yo vi la serie posteriormente, pero si la hubiera empezado a ver cuando se emitió en Antena 3, no sé si hubiera conseguido terminar de verla. Y es que si ya me parecía lenta, no quiero ni imaginarme con toda la publicidad que hay en esta cadena.



Muy corta de emoción


Además, le han añadido tramas para que la serie sea más larga, como la de la alemana interpretada por Ana Milán o el falsificador de pasaportes que vive en la pensión donde se recupera Sira tras el aborto.

Esto es un fenómeno que no suele darse, ya que lo normal es precisamente recortar el número de tramas para no sobrecargar al espectador, aunque a veces pueden darse excepciones. Sin embargo creo se han equivocado en este sentido, ya que lo único que consiguen es distraer de la historia principal.

 
Por otra parte, han querido poner un mayor número de momentos de tensión durante toda la serie, pero se han quedado cortos en los realmente importantes. Por ejemplo, ese momento en el que ella transporta las armas no expresa el verdadero desconcierto y miedo que ella sentía.

Y qué decir del final… El punto más interesante en el libro, en el que cuando estás leyendo tienes ganas de gritar y, en la serie, por hacerlo más largo, le quitan toda la emoción. Ese cuaderno en mitad de la vía inexistente, esa persecución en el tren olvidad…en fin, un total despropósito.


Otro punto negativo para la serie es la elección de la actriz. Adriana Ugarte es una actriz que, personalmente, me gusta, pero no pega para nada con el papel. Sira es una joven tímida, cuya vida ha estado siempre dirigida por otros y en la mayor parte de la serie se desprende todo lo contrario: una mujer sexy, segura de sí misma, que es capaz de plantarle frente a todo. Cuando la realidad es que ella siempre está muerta de miedo.

Sobresaliente en técnica y suspenso para el sistema


También hay que decir que no todo es negativo y que, técnicamente, la serie está bastante bien hecha. El presupuesto es elevado en comparación con la mayoría de las series españolas (medio millón por capítulo) y esto se nota. Que los decorados sean naturales es uno de los puntos más fuertes.

El tipo de luz autóctona de cada región es muy difícil de simular, sobre todo cuando se trata de decorados exteriores. Esa espectacular luz de Marruecos o de Lisboa, hacen que la imagen se imponente, a la vez que aporta realismo a la serie. Hay que alabar también al equipo de decorado y de vestuario y maquillaje, porque se nota que han pensado hasta el último detalle.

Pero sin duda, si me tengo que quedar con algo, es con la fotografía de la serie. Me quedo con esos planos detalles de las telas y con ese uso del encuadre que nos permite observar la reacción de todos los personajes que realizan la acción.

Esto corrobora el hecho de que en España hay muy buenos profesionales, que saben hacer las cosas tan bien como los ingleses y estadounidenses. El problema es el sistema, que no apoya para nada la producción de audiovisuales y nos deja a merced de la publicidad. Esto obliga en la mayoría de los casos a alargar las series y a terminar destrozándolas. Está claro que aquí no existe lo de “lo bueno y breve dos veces bueno”.

A pesar de esto, es una serie que me ha gusta aunque tenga sus defectos y más al compararla con un libro tan genial como el de María Dueñas. Le doy un seis y si hubiera tenido un par de capítulos menos le pondría más nota. Aun así, es una de las series españolas más recomendables.

15 oct 2014

¿Qué pasa en The Big Bang Theory?

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Nada, o casi nada. Desde hace ya varia temporadas, los chicos más frikis de la televisión no han hecho un gran avance en sus vida y eso les está perjudicando. Normalmente, todas las temporadas de la serie habían estado marcadas por un acontecimiento extraordinario que modificaba el contexto y el devenir de los acontecimientos.

Desde sus proezas profesionales como el viaje al espacio de Howard o la investigación en barco de Leonard, hasta sus escarceos amorosos con las numerosas mujeres que han pasado por sus vidas. Y es que para ser frikis y supuestamente fracasados en el terreno amoroso, estos científicos siempre han estado rodeados de mujeres que superaban todas sus expectativas.

Ellas


En la primera temporada fue Penny, luego vendría Leslie, Priya, Amy, Bernadette y todas las chicas con las que han salido de forma intermitente. Por supuesto no podemos olvidar a las madres, porque todas ellas son fantásticas y especiales cada una su manera.

Sin embardo, nuestros chicos parecen haber logrado la estabilidad y la aparición de personajes femeninos es bastante más escasa. El único que aún seguía buscando su camino era Raj; cada novia que se echaba era más excéntrica que la anterior y su relación “amorosa” con Stuart dio momentos inolvidables.


Finalmente se ha subido al carro de las relaciones estables y, tras un momento de misterio alrededor de su nueva novia que nos hizo pensar que este personaje prometería, resultó ser bastante mediocre y no dio para más que para un breve conflicto de “no me caes bien” con Penny (al menos por el momento).

A pesar de que el número de chicas se ha reducido, la pandilla formada por Amy, Penny y Bernadette se consolida, siendo la relación entre ellas objeto de la mayoría de las tramas secundarias de los capítulos. Esto le da un toque fresco a la serie, ya que ellas tienen gustos y costumbres mucho más atrevidas y divertidas. Que tiemblen los chicos, porque este trío se ha convertido en uno de los platos fuertes de cada capítulo y puede terminar relegándolos a la sombra.

Pocos cambios


La séptima temporada terminaba con una promesa de cambio. Veíamos a Sheldon como nunca lo habíamos visto, al borde de lo que parecía un giro de 360º grados del personaje. Sin embargo, no ha sido así. En mi opinión, en el primer capítulo no se profundiza lo suficiente en la psicología del personaje y se trata el tema superficialmente, arreglando lo que le afligía con un viaje en tren.

Es cierto que hay un leve intento de cambiar las circunstancias que lo rodean, ya que en uno de los primeros capítulos se convierte en profesor. Esta nueva faceta no termina cuajando, ya que su único alumno es Howard y no podemos verle interactuando con otros personajes.


Parece que en general los chicos intentan buscar cosas nuevas para emprender, como comprar la tienda de Stuart o inventar algo científico. Sin embargo sus intentos se han visto frustrados y parece que este cuarteto no termina de despegar.

De nuevo son las chicas las que sorprenden, ya que Penny es sin duda el personaje que más parece haber evolucionado (y no solo por su nuevo corte de pelo). Tras comprometerse con Leonard está mucho más madura, ha encontrado un trabajo serio y tiene voluntad suficiente como para quedarse en una habitación estudiando, mientras Amy y Bernadette se van de fiesta. Sinceramente, creo las sorpresas vendrán de la mano con este personaje o, ¿acaso alguien se cree que se haya vuelto una empollona?


Hay que saber cuándo parar


Quiero cambios, quiero cosas nuevas y situaciones y personajes nuevos. No quiero que se me malinterprete, me encanta la serie, me encanta su humor y sobre todo, estoy tan enamorada como el primer día de Leonard, Sheldon, Howard y Rajesh. Su ingenuidad y su excentricidad son el sello de la serie y el motivo por el que la sigo viendo.

Pero quiero más y sin cambiar esa esencia, como lo han hecho en temporadas pasadas. Si no es posible, como fan me gustaría que la terminaran. Más vale saber parar a tiempo que aburrir a los espectadores o algo aún peor, como que alguno de los actores decida dejar la serie. ¿Alguien se imagina la serie sin Sheldon, sin Penny, sin Leonard? Yo desde luego no.
 

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